lunes, 16 de noviembre de 2015

La Casa Cural de Guacarí

 La restauración de la Casa Cural de Guacarí

                               

Arquitectos:
Diego Salcedo Salcedo
Enrique Sinisterra O´Byrne
Jaime Salcedo Salcedo
José Luis Giraldo


"La casa, en su aspecto actual, data de fines del siglo XVIII. Los detalles estilísticos obedecen a la influencia de la arquitectura bugueña de ese siglo: las celosías del barandal de la segunda planta se encuentran en el claustro de San Francisco y en la Iglesia de San Pedro, en Buga; el diseño de los pisos de ladrillo, exágonos alargados y cuadrados dispuestos alternadamente, es igual al de la galería del citado claustro franciscano; los canes de los aleros también parecen bugueños, y de la región son los pilares con astrágalos múltiples. Quizás el arquitecto de la Parroquial de San Pedro de Buga, Miguel Ramos, intervino también en los otros dos edificios después del terremoto de 1766.



Lo más interesante de la casa es la planta, con galerías de arcos en sus tres costados principales y habitaciones en el centro y en las esquinas ( la escalera ocupa el equivalente de una de ellas), que ha hecho pensar, equivocadamente, en una planta períptera. El salón de la segunda planta, con galerías en tres costados ( uno de ellos fue transformado en una habitación posteriormente) es también típico de casas hacenderas bugueñas. La restauración incluyó el arreglo general de cubiertas y la consolidación de los muros, que amenazaban ruina; la demolición de los tabiques que tapiaban la galería del norte y los corredores del patio posterior de la casa, y los cuartos de depósito adosados al aljibe; la supresión de los poyos que cerraban los intercolumnios de las galerías del primer piso; la reposición de la altura primitiva de la tapia que cierra el solar hacia la plaza y de los vanos de puertas y ventanas alterados, para rescatar las proporciones y ritmos originales; el saneamiento de los pilares del segundo piso, cuyas bases estaban podridas por la humedad ( fue preciso bajarlos para ensamblarles nuevas bases) ; la reconstrucción de las partes que faltaban a la baranda y a los pisos; la limpieza de la ornamentación pintada en el pilar central del salón del primer piso y en las molduras de la artesa del salón superior, paciente trabajo que realizó la señorita Carmen Sofía Reyes; la elaboración del proyecto de revitalización de la casa, cuyas construcciones complementarias quedaron terminadas.

Izq. Casa cural de Guacarí, fachada que da a la plaza.
Der. El ala sur de la casa.
Se encontraron en los muros vestigios de pinturas murales- frisos dibujados con plantillas, cuyo diseño responde a los gustos de principios de este siglo- de los cuales se dejó un testigo en la galería del segundo piso. También aparecieron ánforas pintadas sobre la madera de una de las puertas, a todas luces del siglo XVIII.

El cuarto agregado en el ala sur de la galería superior, fue respetado; los restauradores estimamos que su volumen, el balconcito que da al solar y el alero que lo cubre, aumentan interés  a la casa."

(Texto Jaime Salcedo Salcedo, para la revista ESCALA 84/85)








sábado, 14 de noviembre de 2015

La Catedral de San Pedro de Buga IV

La Restauración en fotos (2)



Restauración de los pisos


Restauración del baptisterio




La Catedral de San Pedro de Buga III


La Restauración en fotos


1880- Luciano Rivera y Garrido nos dejó esta foto de la plaza de Buga, sin modificaciones desde el siglo XVIII.
En primer plano, la casa de Rodrigo de Fuenmayor, al fondo, la " remodelada" Torre Mudéjar de
San Francisco, antes Iglesia de la Compañía. ( Texto Diego Salcedo Salcedo)

1940- Antes de las reformas sufridas en esta década, la portada lateral conservaba los hermosos modillones
de sus bases, pero las puertas originales han sido cambiadas por otras nuevas, mientras el piso de ladrillo
es cubierto por otro de baldosín multicolor. " El Valle del Cauca" de E. Caballero Calderón, Ediciones
Guadarrama, Madrid 1956. Lámina 48. ( Texto  Diego Salcedo Salcedo)


1945- Aspectos contradictorios en las reformas de estos años:  la limpieza de la fachada puso de manifiesto
la hermosa factura de la portada y aseguró la supervivencia de la Iglesia contra la voluntad de quienes querían
derribarla, pero durante años el ladrillo desnudo modificó la fisonomía original del monumento y algunos
detalles fueron variados radicalmente.

Izq.- Los retablos habían sido despojados de sus molduras y ocultados bajo el barniz y el yeso.
Der.- El retablo del Altar Mayor, en proceso de restauración. Las réplicas de las molduras originales
han sido colocadas en su sitio, mientras los nichos han sido retirados para limpiar las capas de yeso
y pintura que cubrían sus decorados. Las columnas, que tenían tallas barrocas, fueron alisadas bárbaramente.
Solo el ostensorio se salvó de la catástrofe. ( Textos Diego Salcedo Salcedo)
El altar fue despojado de sus tallas y molduras, que fueron sustituidas por otras. El despojo, sin embargo, no fue total,
y en los rincones poco visibles quedaron trozos de molduras que sirven de base para la restauración y permanecen
en su sitio como testigos. Huellas de las tallas, de diseño similar a otras no destruídas, completan los datos necesarios.
( Texto Diego Salcedo Salcedo)



La Catedral de San Pedro de Buga- II

La Catedral de San Pedro de Buga

Reseña Histórica ( 2)

Diego Salcedo Salcedo

Buga, Junio 29 de 1977




La Restauración

Sería largo contar lo que sufrió la Iglesia después de don Miguel. Baste decir que, cuando estaban de novios nuestros padres, la cerraron al culto para acentuar su vejez y abrir camino al proyecto de un templo seudogótico que la reemplazaría. Se salvó de milagro como se salvaron de milagro el púlpito de la Ermita, traído acá por el buen Tomás Quintero, y el cuadro de San Antonio, que fue de los Jesuítas y ahora despista a los entendidos porque su factura lo hace posible obra salida del taller de Murillo o de algún su aventajado discípulo.

Izq. El artista Dolcey Vergara y el Párroco de la Iglesia Parroquial, Pbro. Plinio Quintana, durante la restauración.
Der. El equipo restaurador y el Párroco, el día que terminaron la obra.

Un día resolvimos restaurarla con la ayuda de todos, don Modesto Cabal y Cayetano Delgado a la cabeza, y me tocó el encargo que lo encaré con más atrevimiento que sapiencia. A medias vueltas me dí cuenta de que la empresa era seria y tuve que meterme de narices en textos y en archivos y llamar en mi auxilio al arte de Dolcey Vergara porque los retablos empezaron a develar sus tesoros ocultos bajo el barniz y el yeso y me asaltó la angustia de no saber qué hacer, mientras me acicateaba el entusiasmo por salir  adelante, Del retablo mayor se bajó un día Dolcey con un infarto que casi se lo lleva. Pero se levantó, a Dios gracias, y pudimos acabar lo comenzado, aunque a medias pues llegó a buena hora el primer Obispo de Buga y no estaban las cosas como para dilatar la consagración del Prelado por culpa nuestra y de la plata escasa. Con las carreras nadie se percató de que la nueva Catedral también debía ser consagrada porque no se encontró vestigio alguno ni referencia de que lo hubiera sido antes, y en ese punto estamos, preparándonos para la ceremonia durante la celebración de los primeros diez años de la Diócesis y llamando de nuevo a los que ayudan a ver si rematamos lo que falta, en este 29 de junio del año de 1977, Festividad de San Pedro y San Pablo.



Monseñor Julián Mendoza Guerreo, Primer Obispo de Buga y Diego Salcedo, muestran la Catedral al Nuncio Apostólico.













La Catedral de San Pedro de Buga I


La Catedral de San Pedro de Buga

Reseña Histórica

Diego Salcedo Salcedo
Buga, Junio 29 de 1977


La Fundación

La Catedral de Buga, antigua Iglesia Parroquial de San Pedro o Iglesia Matriz, se fundó en las últimas décadas del Siglo XVI en el mismo acto ceremonial que dio vida a la nueva ciudad, cuando los conquistadores demarcaron la Plaza y asignaron los solares para la Iglesia, el Cabildo y las casas de las personas principales.

Debemos suponer que la construcción se inició inmediatamente, aunque con pretensiones mucho más modestas aun que las actuales porque los fundadores venían de varias décadas de deambular con Buga en sucesivos asentamientos sobre la Cordillera Central, la que resultó inhóspita de clima y peligrosa por las cruentas incursiones de los pijaos. Cuando resolvieron bajar al valle, junto al Río de las Piedras, Guadalajara después, no rodaron con mejor fortuna para escoger el sitio porque lo hicieron en la margen izquierda y bastante río abajo hacia el Cauca, donde el terreno, aun hoy, es pantanoso e inundable y hubieron de abandonarlo a los dos años para situarse donde ahora estamos.

Con tantas idas y venidas, la primera fábrica debió tener mucho de provisional y deleznable, porque no era cosa de andar derrochando esfuerzo sin antes convencerse de que era esta la tierra prometida para Guadalajara de la Victoria. Y así debió permanecer por muchos años la iglesita, decentemente pobre, hasta que los temblores, tan sonados antes, impusieron algo mejor hecho luego de que Buga se estabilizó como poblado.


Catedral de Buga , 1890

La Gente

Porque si bien ya era adecuado el sitio, los bugueños no resultaron muy aficionados a hacer huesos viejos en su pueblo, vicio que todavía no dejan, y andaban por todo el valle diciéndose bugueños pero presumiendo de vivir en Cali, o en Folleco, en Guabas, Amaime, Toro o Llanogrande. Así somos y seremos porque lo que se hereda no se hurta.

A tal extremo llegaron que varias veces el Gobernador de Popayán tuvo que llamar al orden a los principales para que cumplieran con su obligación de pobladores en lugar de dejar abandonada y a medio hacer la presuntuosa fundación, que estaba vacía de casas y vecinos pero ya se llamaba Ciudad. Así, con mayúscula. Las ciudades vecinas, ni cortas ni perezosas, entendieron que Buga andaba débil de dueños que la sintieran suya y empezaron a correr los cercos alegando pretendidos derechos sobre tierras colindantes cuyo dominio malamente ejercíamos. Los anaqueles se llenaron varias veces de papelotes y alegatos, testimonio y recuerdos validados como prueba en vista de que las Actas y las Reales Cédulas, humedecidas y rotas, habían terminado por desaparecer y con ellas los títulos obtenidos y las armas recibidas según la memoria de los más viejos. Gracias a esos pleitos se levantaron los primeros mapas de esta tierra desde más allá del Río de la Vieja hasta las vecindades de Popayán, que sirvieron para establecer, por siempre jamás y hasta que llegó la Independencia, los límites de Buga, los de Caloto y Cali, los de Toro y Cartago.


El Siglo XVIII y la madurez urbana

Según dicen quienes lo averiguaron, apenas metidos ya en el Siglo XVIII se resolvieron los bugueños a techar con teja sus casas pajizas, como la Iglesia, que varias veces habían sido reparadas para que se tuvieran en pie. Fue entonces cuando Buga adquirió la fisonomía que le conocimos, o que le adivinamos completando con la imaginación sus calles alteradas, desmanteladas y rotas por los vientos de las modas sucesivas que llegaron con la República cuando el patriotismo consistía en remedar a Francia por fuera, aunque en los baúles y las normas se guardaran intactas las rancias pruebas del linaje hispano. El choque entre lo uno y lo otro desbarató a pedazos la ciudad, que quedó como libro viejo y en rústica para leer la historia de nuestros altibajos culturales, pero con lo que queda en pie, o en viejas fotos, se puede reconstruir con certeza una manera única de hacer la arquitectura, distinta entonces ¡ eso si ! de la de Cali, o Cartago, o las demás. Con todas las influencias formales de rigor, con los sistemas estructurales al uso, pero distinta.



Foto Luciano Rivera y Garrido


 En esas andaban cuando se movió la tierra por el tercer cuarto de Siglo y se vinieron abajo las techumbres de los templos y se rajó la tapia pisada de los muros, al hijo del doctor Ortiz Nagle tuvieron que bautizarlo en la plaza, bajo una tolda al pie de la espadaña de la arruinada San Pedro, y Buga aprovechó la coyuntura sísmica para acabar detalles de su fisonomía.


Don Miguel Ramos y Sebastián Usiña

Don Miguel Ramos fue el Mayordomo de Fábrica de la Iglesia Matriz durante la reconstrucción, quien aplicó su vida a regalarnos ese pequeño prodigio de buen gusto que es hoy la Catedral, y a fe que sus paisanos eran sensibles pues le reconocieron sus méritos colocando en el frontis, a manera de placa, una tabla grabada que expresa el agradecimiento ciudadano que ganó el Mayordomo. Allí estuvo la tabla por dos siglos hasta que el texto se vació en el mármol y la guardaron dentro de la Iglesia, sobre la puerta que da al patio, por preservarla contra el deterioro.

Don Miguel también quedó contento, y fue tanta su satisfacción que no aguantó las ganas de firmar en la obra con sus iniciales, talladas en las piedras grises que usó para aparejar la Puerta Mayor, donde logró una filigrana de texturas y de formas que no tiene su ancestro en otra parte.La influencia mudéjar se deja ver en celosías y estructuras, en los aleros enriquecidos por tallas singulares, en el ambiente todo de la Iglesia, pero la manera es nativa y es bugueña, verdadera creación estética hija de criollos y resultado de su mestizaje.

De Popayán trajeron a Sebastián Usiña- natural, precisan los papeles- a tallar el retablo mayor, a dorarlo y a pintar los nichos en su estilo, famoso ya en el Valle de Pubenza. Allá dejó aquel púlpito de San Francisco, admirado en el mundo y, como don Miguel, purificó las formas a su aire al punto de que el paso de su mano se reconoce al rompe en todo lo que hizo. Otros labraron los retablos laterales con no menos acierto y donosura, pero sus nombres se los llevó la trampa del tiempo, como le hubiera ocurrido al de don Sebastián si las cuentas de fábrica de la Iglesia Matriz no lo hubieran conservado hasta ahora, cuando volvió a la luz y su dueño no fue ya solamente " El Maestro de 1756", como decía la historia a falta de más datos.


El altar mayor de la Catedral de San Pedro de Buga. Foto Lucía Roldán M.



Terminaron después la sacristía, y no se apresuraron a demoler la antigua, que penetraba a la plaza, quizás porque el volumen le resultara amable a don Miguel, pero el Cabildo empezó con la necesidad de hacer meter las líneas y mandó recortar aquel turupe.

Si Ramos tuvo escuela y si fue suyo el resultado plástico o de un anónimo alarife que a su mando estuviera, no lo puedo decir. Lo deduzco porque el cargo de la Mayordomía debía exigir entonces dominio del oficio arquitectónico más que del administrativo, y los datos que quedan consignados son elocuentes. Lo cierto es que el bugueño puso su sello en toda la jurisdicción, fuese urbana o rural, repitiendo los modos de la Iglesia Matriz al punto de que, sin otros documentos, podríamos hoy restablecer los límites aquellos de los pleitos por el estudio crítico de las arquitecturas.

Se murió don Miguel ejerciendo su cargo, Ya estaban reparadas Santo Domingo y la Ermita y el estilo de Buga estaba impuesto en la Iglesia de la Compañía, o Iglesia de Jesús, hoy San Francisco, vecina a la casa de los Ramos que allí está todavía, con el diseño raro del alero, convertida en cochera. Doña Teresa de Ocasal, la viuda, al entregar las cuentas, que resultaron cojas, tuvo que suplicar por la memoria de su esposo porque era corto el plazo que le dieron para cubrir el alcance. Sic transit gloria mundi.


Antigua iglesia de Santo Domingo.

A lo mejor lo enterraron en la Parroquial, según era costumbre, y allí su huesa esté vecina de la del fundador o del Alcalde, el Cura o el Alférez Real, o la hayan desacomodado cuando pidieron sitio después Carlos Montúfar y los dos Cabal o don Luciano Rivera, conocido como literato pero aun por descubrir como fotógrafo. La Catedral, por tanto, es el osario de nuestra historia antigua.

Cómo quedó la Iglesia

La Catedral está sobre un solar entero, un cuarto de manzana que da sobre la plaza, pero la Puerta Mayor se abre a la calle que viene desde el río y así queda a la plaza la Puerta del Perdón, como en Caloto y Cartago, vaya usted a saber por qué.




Lo raro es que la Ermita, Santo Domingo y la Iglesia de Jesús, son paralelas a ella, cual si buscaran que los fieles en oración miren a Oriente. La Capilla del Carmen, hoy del Sagrario, lo mismo que la Sacristía, son perpendiculares a la nave y se meten al patio que antes fue un cementerio del común. Un amplio corredor de pies derechos hace la transición entre la nave y el jardín, al que accede por una puerta frontera a la dicha del Perdón para lograr así cambiar el aire y refrescarlo mientras desde la plaza se transparenta el templo y la vista se ahonda hasta las matas.



Interior de la Catedral. Foto página de Internet de la Alcaldía de Buga


La espadaña de la Catedral y la Puerta lateral, al fondo la puerta que da al jardín. Fotografías Buga por Siempre.


Las tres naves son unas gracias a la esbeltez del fuste de los pies de madera, y así el recinto favorece la participación total en los oficios desde donde quiera se esté. Rara premonición de la liturgia nueva que se aprecia en toda su funcionalidad cuando se mira el templo desde el segundo de los planos que tiene el presbiterio.

Un concepto valioso

Dijo Santiago Sebastián, prudente historiador a cuyo juicio me atengo: " Suele decirse que el monumento más representativo del arte vallecaucano es la Torre Mudéjar de Cali o quizá la Casa de Marisancena de Cartago, pero nadie ha pensado que el monumento más completo como definidor de las constantes artísticas de la arquitectura colonial del Valle es la Iglesia de San Pedro de Buga; además cuenta con la aportación de otras artes coloniales: pintura, imaginería, talla, orfebrería, etc.

Lástima que el tesoro artístico de la Catedral haya sufrido lamentable mengua con el robo sacrílego y apátrida de que fue víctima hace poco. Permanecen, a más de una pequeña pero rica pinacoteca, las imágenes de los retablos: San Pedro, cabeza, manos, varillas y vestido para tapar las varillas, preside desde el nicho central del retablo mayor; la Virgen del Rosario, de bulto, que fue de Santo Domingo, hace pareja con San José, de varillas y se colocan ambos a lado y lado del Expositorio; la Inmaculada legardiana reemplazo de la antigua imagen de Nuestra Señora de las Victorias, patro de Buga pero gorgoja ya en el siglo XVIII, ocupa el retablo lateral del lado de la Epístola, y un Crucifijo solitario, que añora a su Madre y al discípulo amado, agoniza en el otro.

















viernes, 13 de noviembre de 2015

Hoja de vida Diego Salcedo Salcedo


Hoja de Vida




  1. IDENTIFICACIÓN

            Nombre                                   Diego Salcedo Salcedo

            Fecha de nacimiento:             23 de julio de 1932, Buga, Valle del Cauca, Colombia    

            Fecha  de muerte:                  14 de julio de 1990


  1. FORMACIÓN ACADÉMICA

            Colegio Académico-  Buga, Colombia
Bachiller. 1949

Pontificia Universidad Javeriana - Bogotá, Colombia
Arquitecto
Junio 28, 1963


  1. E XPERIENCIA PROFESIONAL

3.1.         ACTIVIDADES DE ADMINISTRACIÓN

Empresas Municipales de Buga.- Gerente. 1963-1968

Banco del Comercio de  Buga.-  Gerente. 1971-1978

Constructora de Occidente Ltda.- Gerente. 1979-1984

3.2.         PROYECTOS Y CONSTRUCCIONES  ARQUITECTÓNICAS
           
            Pabellón de Cicolac. Coliseo de Ferias.   En equipo con Fernando Rivera Concha. 1956
                        
Plaza Central de Mercado de Buga.-  En equipo con Fernando Rivera Concha. 1957

Pabellón de Carnes de Buga.- En equipo con Fernando Rivera Concha. 1958

Plaza Satélite de Mercado de Buga.- En equipo con Sergio Lozada y Emiro Rivera. 1959

Matadero Municipal de Buga .-  1959

Iglesia de Presidente, Valle. 1960

Bodegas de Almaviva, Buga.- 1960

Residencias particulares.- Entre 1956 y 1963

Oficinas y almacenes para “ Almacenes Ángel” en Buga, Tuluá y Palmira.- 1960-63

Edificio Banco del Comercio, Buga.- 1962

Con Constructora de Occidente: 1979- 84
Urbanización “ San Marino”. 84 viviendas
                        Urbanización “ Aures”. 96 viviendas
                        Conjunto “ El Carmelo”. 8 viviendas

Proyecto y construcción,  Concha acústica “ Bernardo Romero Lozano”.- 1981

            Proyecto y construcción, Casa de Retiros de Emaús. 1983

Residencias particulares.- Entre 1979 y 1984

Diseño del Centro Administrativo de Buga.- 1985

Investigación, proyecto y construcción de la columnata de alumbrado público del Parque Cabal de Buga, según diseños del arq. Enrique figueroa ( 1924). 1985

Proyecto  de la sede de la Caja de Compensación Familiar “Comfamiliar”, Buga.- 1986-87

Proyecto para remodelación interior de la Catedral Metropolitana de Cali. 1986-87

Proyecto para casa cural en el conjunto arquitectónico de la Catedral de San Pedro, Buga, 1986-87.

Proyecto  edificio administrativo de la fábrica  “ Concentrados S.A.”, Buga. 1988

Proyecto para remodelación de salón de conferencias y anteproyecto para remodelación general del “ Hotel Guadalajara de Buga”. 1988

Proyecto para casa particular, Buga. 1988

Proyecto y construcción de capilla, “ Hacienda el Pilar”, Buga.-1989

Proyecto para “Centro Recreacional Comfamiliar”, Buga.- 1989


3.3.         PROYECTOS  DE  RESTAURACIÓN Y RESTAURACIONES
          
           Restauración Torre de la Ermita Vieja del Señor de los Milagros, Buga.- 1961

Restauración Iglesia Catedral de San Pedro, Buga, en equipo con el pintor Dolcey Vergara Delgado y el Arq. Fernando Rivera Concha. Consultores: Arq. Carlos Arbeláez Camacho y Santiago Sebastián. 1963- 68

Restauración inicial de la Iglesia de la Merced , Cali, en equipo
 con el  arq. Enrique Sinisterra O´byrne.- 1968-71

Restauración Casa Cural de Guacarí, en equipo con los Arq. Enrique Sinisterra O´Byrne, José Luis Giraldo y Jaime Salcedo Salcedo. 1968-71

 Restauración de las instalaciones antiguas del Ingenio San Carlos, Tuluá.- 1968- 71
                   
  Restauración Capilla de San Francisco, Buga.- 1968-71

  Restauración Capilla de El Overo, Bugalagrande.-1968-71

 Restauración de la casa y trapiche de la Hacienda Piedechinche,
                       Amaime, Cerrito.- 1968-71

Restauración Casa de Cornelio Hispano, Buga, en equipo con
 el Arq. Alvaro Márquez Saavedra. 1971

Consultor para el anteproyecto de restauración de la Capilla de 
la Virgen de los Remedios y de la Iglesia y Claustro de la Merced, Cali.- 1971

  Restauración de la Casa y Trapiche de la Hacienda Santa Rosa, Buga.- 1978-79

                       Restauración de residencia particular, Buga. 1978-79


                       Revitalización de la Casa Cural de Guacarí.- 1978-79

Estudio para restauración y rehabilitación del edificio antiguo del
 Colegio Académico de Buga, en equipo con
 los Arqs. Jorge H. Domínguez y Germán Molano. 1983

                       Consultor de la Junta pro- restauración del Palacio de Justicia, Buga. 1984

Proyecto de restauración y adecuación para el nuevo uso de un edificio
 republicano ( Hostal del Regidor) Buga, en equipo con los arqs. Alvaro Márquez Saavedra , Rodrigo Varela Ayora y los miembros de " El Corrillo de Panduro".  1984

                        Anteproyecto para restauración del edificio de la Alcaldía Municipal, Buga, 1985

Proyecto, restauración y revitalización del conjunto arquitectónico Palacio de Justicia de Buga, 1986-89

                       Proyecto para restauración del Centro Cultural “ Universitas”, El Cerrito, Valle del Cauca.                        1988

Proyecto y dirección de obra para restauración y reutilización del antiguo edificio del Colegio Académico de Buga, en equipo con la arq. Jimena Sanclemente Torres. 1989-90

Investigación  y diseño para la restauración y adecuación de 
la Casa Velásquez Rengifo, para oficinas de la Fiscalía, 
en equipo con el ing. e historiador Juan José Salcedo y el ing. Rubén Darío Collazos. 1990


4. GESTIÓN CULTURAL

           Miembro fundador de la Academia de Historia “Leonardo Tascón”, Buga

          Miembro fundador de la Casa de la Cultura de Buga, Presidente, Vicepresidente y Director           de la misma Institución.

          Fundador de la Escuela de Bellas Artes de la Casa de la Cultura de Buga.

          Miembro fundador de la Junta permanente de Semana Santa.

          Caricaturista de "El Siglo" de Bogotá,  "El  Pueblo" de Cali y " El País" de Cali. 

        Redactor del texto final de las normas especiales para la Zona de interés histórico y              ambiental del Reglamento Urbano de Buga. Decreto Extraordinario 093 de 1983, en equipo con el cuerpo de arquitectos de Buga.

Miembro fundador y Vicepresidente del Capítulo de Buga de la Sociedad Colombiana de Arquitectos. 1984

Presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas de Buga. 1984

Delegado de la S. C. A., Regional Valle, de la Junta de Planeación de Buga, ampliada para la defensa y manejo del Sector Histórico y Ambiental. 1984

Coordinador del Comité Distrital de Patrimonio Cultural, Buga. 1984


Miembro del Grupo de estudio y difusión de temas urbanos “ El Corrillo de Panduro”, Buga


Delegado de la Junta Regional de Cultura ante el Consejo de Monumentos Nacionales, filial Valle. 1986



  1. PUBLICACIONES

Salcedo Salcedo, Jaime;  Salcedo, Diego; Salcedo Juan José. GUADALAJARA DE BUGA Y SU ARQUITECTURA. Revista APUNTES, Número 19,  Universidad Javeriana, Bogotá. Mayo 1982.

Salcedo Salcedo, Diego “ Zumbambico”.  ESTAMPAS EN SEPIA. En el libro “ Recuerdos de mi Pueblo”  del concurso organizado por  la Junta Regional de Cultura del Valle del Cauca. Edición Imprenta Departamental del Valle. Cali, julio de 1989.


Varios de los trabajos de restauración e investigación del Arq. Diego Salcedo se  han publicado y/o comentado en los  libros y revistas especializadas que se citan a continuación:

Arbeláez Camacho, Carlos- Sebastián, Santiago. LA ARQUITECTURA COLONIAL. Historia Extensa de Colombia, Volumen XX, Tomo 4.  Ediciones  Lerner, Bogotá, 1967

 Gil Tovar,  Francisco- Arbeláez Camacho,  Carlos.  EL ARTE COLONIAL EN COLOMBIA. Ediciones Sol y Luna, 1968

Sebastián, Santiago.  ARQUITECTURA COLONIAL EN POPAYÁN Y VALLE DEL CAUCA .  Biblioteca de la Universidad del Valle. Cali- Colombia, 1965

Revista ESCALA 84/85. LA PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO. Pgs. 17 a 24. Pags. 17 a 19. Bogotá

Revista ESCALA 141. MOVIMIENTOS CULTURALES Y LA ARQUITECTURA EN COLOMBIA A FINALES DEL SIGLO XIX. Bogotá.

 Banco Cafetero.  HERENCIA COLONIAL. Editorial Banco Cafetero. Bogotá

Patiño de Borda, Mariana. MONUMENTOS NACIONALES DE COLOMBIA. Instituto Colombiano de Cultura, 1995

             Arango Silvia.  ARQUITECTURA EN COLOMBIA. Uniandes, Bogotá, 1990

Martínez Espinal, Harold. BUGA: MODERNIZACIÓN, PROGRESO Y PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO. Revista VIVIR, El País, Cali, 30 de septiembre de 1987.

Martínez Espinal, Harold. DIEGO SALCEDO Y EL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE BUGA. Revista VIVIR, El País, Cali, 28 de febrero de 1991.

Llano Restrepo, Adriana.  LA CASA VELÁSQUEZ RENGIFO: APORTE AL PATRIMONIO DE BUGA.  Revista VIVIR, El País, Cali, 26 de marzo de 1992.

LA MERCED: SIN BARNICES TROPICALES. Revista VIVIR, El País, Cali, 29 de abril de               1993



  1. PREMIOS Y DISTINCIONES

Condecoración  “ Calima de Oro”. Junta Regional de Cultura del Valle del Cauca. 1985

Participación en la XII Bienal Colombiana de Arquitectura con el trabajo de restauración del Palacio de Justicia de Buga. 1990

Participación en la VII Bienal de Arquitectura de Quito  con el trabajo de restauración del Palacio de Justicia de Buga. 1990





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